domingo, 26 de febrero de 2017

Los ojos de los dioses

Ya hemos comentado varias veces la versatilidad del principio del corte libre para realizar juegos donde el mago prácticamente no toca las cartas y deja todo el trabajo a la aritmética. El propio Alex Elmsley lo utiliza en combinación con el principio de localización matricial (que comentaré en otro momento) pero en esta ocasión nos remontamos al primer juego, original del propio John Hamilton, que dio origen al principio. Es el titulado Eyes of the Gods, comercializado en 1948 y publicado en el volumen 5 de la revista Pallbearers Review, allá por 1970.

Este es el juego, tal como se deduce del video de Martin Janso en youtube.

1.      El mago separa la baraja en dos montones iguales y entrega cada paquete a un espectador para que lo mezcle.
2.      Cada espectador mira la carta inferior de su paquete, solo interesa su valor, y reparte sobre la mesa tantas cartas como indica dicho valor, formando un montón.
3.      Cada espectador mira y recuerda la carta superior del paquete que ha formado sobre la mesa, vuelve la carta a su lugar y deja el paquete que tiene en su mano sobre el paquete del otro espectador. Por último, uno de los espectadores recompone la baraja colocando un montón sobre el otro.

Hasta ahora el mago no ha tocado las cartas y, aparentemente, no tiene ningún control sobre la posición de las cartas elegidas. Sin embargo, el principio del corte libre indica que las cartas elegidas están separadas por 25 cartas. Veamos un ejemplo:
El espectador de la izquierda ve un cinco y el espectador de la derecha ve un siete. El montón de la izquierda tiene, por tanto, cinco cartas estando la primera carta elegida como carta superior; el montón de la derecha tiene siete cartas y la carta superior es la segunda carta elegida. El espectador de la izquierda coloca 21 cartas sobre el montón de la derecha y el espectador de la derecha coloca 19 cartas sobre el montón de la izquierda. Sobre la primera carta elegida hay un siete y sobre la segunda carta elegida hay un cinco. Al colocar, por ejemplo, el montón de la derecha sobre el de la izquierda, la situación es: 20 cartas indiferentes, un cinco, la segunda carta elegida, 24 cartas indiferentes, un siete, la primera carta elegida, cuatro cartas indiferentes. La situación es análoga al colocar el montón de la izquierda sobre el de la derecha.


4.      El mago recoge por primera vez las cartas y las reparte sobre la mesa, una a una y caras arriba. Silenciosamente cuenta 1, 2, 3, …, 13 mientras las reparte y, a partir de la siguiente, cuenta hacia atrás, 12, 11, 10, …hasta que el valor de la carta repartida coincida con el número con el que lleve la cuenta (puede incluso ocurrir a la cuenta de 13). Si llamamos X a dicho número, una de las cartas elegidas será la siguiente carta repartida y la otra ocupará la posición X desde la parte inferior de la baraja. 

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